En el mercado de pases, una mala decisión puede marcar el declive de una carrera profesional. A inicios de este 2026, el fútbol ecuatoriano fue testigo de una disputa administrativa que hoy parece haber dejado solo perdedores. Un delantero uruguayo de gran cartel estuvo a un paso de llegar al Monumental; las negociaciones estaban tan avanzadas que la hinchada amarilla ya lo contaba como su nuevo referente de área.
Sin embargo, en un movimiento que muchos calificaron como una traición deportiva, el jugador plantó a la dirigencia torera para firmar con el rival de siempre. El objetivo era claro: dar un golpe sobre la mesa y demostrar poderío económico. Pero la realidad en el Estadio George Capwell ha sido devastadora. Entre la falta de adaptación y un rendimiento que no justifica su alto salario, el club eléctrico hoy busca desesperadamente una salida para liberar ese cupo de extranjero.
Lo que empezó como un "triunfo" en los escritorios contra Barcelona SC, terminó siendo un dolor de cabeza para un equipo que no encuentra el gol. El protagonista de esta historia, que eligió el azul pero vive un presente gris, es José Neris.
